La llegada de Harper’s Bazaar a Colombia se celebró con una conversación que reunió distintas miradas sobre la identidad colombiana. Moderado por Helena Fadul, el conversatorio contó con la participación del cantante Manuel Medrano, Natalia del Valle, CEO Operativa de Malva, y la modelo Natalia Montero de la primera portada de Bazaar Colombia.

Los tres conversaron sobre cómo la identidad colombiana puede convertirse en una herramienta creativa. Ese sentimiento de identidad, esa pertenencia, los acompaña sin importar dónde estén.
"Cuando llega una colombiana, se siente, porque somos sabor, somos cultura (...) A donde vaya, me gusta llevar mi cultura", contó Natalia Montero. La modelo, que lleva más de diez años en la industria de la moda y ha vivido en varios países, aseguró que la identidad colombiana siempre termina haciéndose visible.
Para Montero, representar a Colombia ha sido una constante en su carrera. También habló de la resiliencia que ha marcado su recorrido profesional y de cómo esa capacidad para levantarse después de cada dificultad es una característica que comparte con muchas mujeres latinoamericanas.
Por otra parte, Manuel Medrano reflexionó sobre su decisión de continuar su carrera dentro del pop y las baladas. Para él, no fue una decisión difícil. Se trató de mantenerse fiel a sus raíces y a aquello con lo que creció.

"En mi casa siempre se escuchó bolero, salsa (…) A mí el reguetón realmente nunca me llegó tanto", explicó Medrano. No se trata de lo que está en tendencia, sino de lo que en realidad le apasiona.
Natalia del Valle amplió esa idea desde el mundo empresarial e insistió en que posicionar a Colombia es una responsabilidad colectiva. Para ella, cada colombiano tiene la posibilidad de convertirse en un embajador de la creatividad, el talento y la cultura del país.

“Todos los colombianos debemos trabajar (...) para posicionar a Colombia (...) todos los colombianos tienen la responsabilidad de poner a Colombia en alto.”
En una conversación sobre creatividad, industria y cultura, la conclusión está en saber que las raíces nos acompañan a donde vayamos. El orgullo de ser colombiano impulsa la labor.