Dolce & Gabbana SS27

De quién es la ropa que guardamos? En el desfile de Dolce & Gabbana celebrado en Milán, la respuesta parecía cambiar con cada salida. Durante años, abrir el armario de la abuela ha sido una forma de descubrir encajes, joyas y prendas con historia. Para primavera-verano 2027, Domenico Dolce y Stefano Gabbana propusieron ampliar la búsqueda: mirar también en el armario propio y, por qué no, en el de una hija. La moda viaja hacia atrás, pero también hacia adelante.

La colección, titulada Stravaganza Siciliana, reunió piezas que parecían pertenecer a distintas épocas. Un cárdigan negro cubierto de aplicaciones brillantes se llevó con jeans intervenidos. El encaje negro apareció sobre la mezclilla y junto a un bustier. Vestidos florales, faldas bordadas y transparencias compartieron la pasarela sin que una sola referencia dictara cómo debían combinarse las demás.

Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén
Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén

El crochet ofreció una manera especialmente clara de leer esa mezcla. En uno de los looks, una prenda blanca de tejido abierto, con flores en relieve y cuello alto, acompañaba una falda ligera de lunares. Su textura invitaba a acercarse: había que observar los puntos, los espacios entre ellos y la forma en que el tejido dejaba pasar la luz. La silueta podía recordar una pieza conservada durante años, pero su transparencia y la manera de llevarla la situaban plenamente en el presente.

Para una lectora colombiana, el crochet también puede despertar una memoria familiar. Es fácil reconocer la experiencia de encontrar un tejido hecho o guardado por alguien cercano y preguntarse si todavía tiene lugar en el armario. Dolce & Gabbana planteó esa pregunta desde su propio lenguaje siciliano. La respuesta sobre la pasarela fue vestir esas texturas con libertad, junto a prendas de otras edades y otros usos.

Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén
Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén

Los accesorios hicieron aún más visible el intercambio. Una cesta de mimbre acompañó una falda blanca bordada; un bolso con grandes flores y asa rígida colgó de una cadena dorada. Otro, decorado con una imagen de apariencia musiva, apareció junto a encaje y denim. También hubo bolsos estructurados, cadenas, perlas y superficies ornamentadas. Cada pieza cambiaba el tono del conjunto que la rodeaba, como ocurre cuando se saca un objeto conocido de su lugar habitual.

Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén
Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén

Los zapatos reclamaron la misma atención. Unos salones negros estaban cubiertos de botones de colores; otros llevaban aplicaciones brillantes sobre una forma clásica. Las medias cortas de encaje añadían otra textura. Pulseras grandes, anillos y pendientes completaban looks en los que adornarse parecía un placer asumido, sin necesidad de reservar la joya o el bolso especial para una ocasión futura.

Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén
Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén
Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén
Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén

Desde la pasarela, las fotografías permiten seguir esas conversaciones de cerca: las flores de un vestido negro encuentran eco en su bolso, mientras el crochet blanco y los lunares ofrecen una combinación de pesos y transparencias distinta. Más que elegir una década, la colección invitaba a elegir qué prendas merecen volver a salir y con cuáles podrían encontrarse por primera vez.

Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén
Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén

Tal vez ahí resida su propuesta más útil. La pieza que una madre conserva puede cobrar otra vida en manos de su hija; una prenda joven puede transformar la forma en que la madre usa algo propio. El armario deja de ser un archivo ordenado por generaciones y se convierte en un lugar de encuentro. Basta abrirlo y volver a mirar.

Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén
Dolce & Gabbana SS27 - Patricia Burén