Así los ames u odies los "jelly shoes" se han convertido en el zapato del verano, haciendo un "comeback" y alusión a los años 80 y 90. Están de regreso para llevar el pie casi descubierto, combinan la silueta de las sandalias y las bailarinas. Trascendiendo así hacia algo inesperado y fresco.
The Row fue la marca encargada de llevarlos por primera vez a la pasarela de nuevo en el 2024, y llegaron para quedarse. Otras marcas como Chloé, Jimmy Choo, Christopher Esber, Gucci, YSL, Farm Rio y Bottega Veneta comenzaron a incorporar la referencia.
Se abraza la nostalgia, el color y la infancia, sin embargo cambia el contexto en el que las personas los están usando, hoy los vemos desde fashion weeks, en la playa, hasta con un jean en la ciudad, ahora hacen parte de algo más expresivo y divertido, que le da contraste a piezas más elevadas.
Chloé reinterpreta el zapato de cristal de Cenicienta, refleja el cambio entre lo lúdico y lo serio, después de años de "quiet luxury" y minimalismo, la moda está volviendo al color, al juego, a piezas que no se toman tan en serio. El jelly shoe encaja ahí perfecto. Por eso este regreso se siente distinto. El plástico que antes era sinónimo de "barato" ahora convive con sastrería, y casas de lujo.
El regreso demuestra cómo el consumidor está buscando materiales que evocan más emociones no solo funcionalidad. El uso de PVC y silicona llega al calzado y accesorios, alejando la moda del minimalismo hacia piezas más expresivas y juguetonas.
El estilo pescador ha ocupado durante mucho tiempo un lugar en el armario del calzado para el verano, en este caso el regreso de estas sandalias se convierte en la corriente principal. J.Crew las incluye de goma y rejilla.
Celebridades como Barbara Palvin, Jennifer Lawrence y Kendall Jenner han lucido la tendencia, mientras que las gemelas Olsen fueron quienes la impulsaron desde el diseño con The Row. El regreso del Y2K y su excentricidad se interpreta así en el guardarropa contemporáneo, recordando una época de inocencia y libertad, entre la practicidad y la mezcla de calzado esencial: tacones, plataformas y sandalias.
Esta vez la tendencia no se queda solo en el lujo. Mientras The Row los llevó a casi mil dólares e inicia la conversación, marcas como Old Navy y J.Crew ofrecen sus propias versiones por menos de 30 dólares, y cadenas como Zara y Mango ya tienen la suya. Siendo fiel a lo que el jelly shoe siempre fue: un zapato sin jerarquías, que hoy vuelve a probar que la tendencia no depende del precio, sino de cómo se lleva.