Directores creativos

A lo largo de los años, tras la llegada y salida de mentes creativas trascendentales, los directores creativos se han consolidado como guardianes de su maison. Ellos heredan un cierto tipo de melodía, un ritmo al que tienen que sintonizarse, y el tiempo que se les da para entenderlo es lo que decide si su visión llega a perdurar.

Adrian Appiolaza duró unos dos años y medio en Moschino. Seán McGirr dejó Alexander McQueen después de tres años al mando. Veronica Leoni salió de Calvin Klein tras cuatro temporadas. Anthony Vaccarello, en cambio, duró una década en Saint Laurent. Plantea una pregunta: ¿cuánto tiempo le toma a un director creativo dominar un concepto sin salirse de la raya? ¿Cuánto es el tiempo de la creatividad antes de que esta se convierta en deber?

Las casas piden las dos cosas a la vez. En el comunicado de Kering sobre la salida de Seán McGirr de Alexander McQueen, el presidente de la casa, Gianfranco D’Attis, dice que el diseñador abordó la casa con gran respeto por su historia mientras expresaba su propia visión. Luca de Meo, CEO de Kering, habla en el mismo comunicado de una nueva dirección audaz que se apoye en la herencia de la casa. Las salidas de este año son una manera de ver esa tensión.

Dirección creativa

Érase una vez, el trabajo de un director creativo era diseñar. Hoy diseña, pero también comunica, aparece, vende y se renueva. El director creativo es la cara de la maison, una celebridad de la que todos están pendientes. ¿Cuál será su próximo movimiento, cuál será su próxima decisión?

Las casas le piden colecciones, desfiles pensados para circular en redes, campañas y resultados, todo dentro de un calendario que deja poco espacio para equivocarse. Un desfile dura minutos, pero entender una casa puede tomar años.

Vivimos en la era de la inmediatez y la rapidez. Antes, la herencia de una marca se construía despacio, con una identidad que se profundizaba temporada tras temporada. Ahora una colección se juzga el mismo día, desde una pantalla, y las cifras pesan casi tanto como la propuesta. Cuando renovarse todo el tiempo se vuelve estrategia, el director creativo se vuelve reemplazable. Pero una casa no cambia de voz al ritmo de un feed.

En el caso de Calvin Klein, cuando nombró a Veronica Leoni en mayo de 2024 como directora creativa, la casa habló de “una nueva era” y de escribir “un nuevo capítulo”. Su primera colección, en febrero de 2025, recibió reseñas mixtas y la última, en septiembre de 2026, fue la mejor recibida de sus cuatro temporadas. Calvin Klein dice que Collection es parte de su “estrategia a largo plazo”, y aun así anunció la salida de su directora creativa a los dos años. No hay una razón oficial pero sí hay contexto, y es que las ventas de la marca cayeron 7% en el segundo trimestre.

Antes de ella, Versace mostró algo aún más rápido. Dario Vitale entró como Chief Creative Officer en marzo de 2025, tras la salida de Donatella Versace del puesto creativo principal, y fue la primera persona fuera de la familia en dirigir la parte creativa de la casa. Presentó una sola colección, la de primavera 2026, en Milán en septiembre. La casa confirmó su salida el 4 de diciembre de 2025, a menos de un año de su llegada y dos días después de que Prada Group cerrara la compra de Versace. Agradeció su “contribución excepcional” durante “este periodo de transición”.

El heredero

Un director creativo tiene la tarea gigante de convertirse en la persona más experta de la marca en la que está. Es una labor de estudiar los archivos, los desfiles pasados, los códigos y los elementos que componen una maison de moda. Pero heredar una casa es heredar un taller con gente que lleva años haciendo las cosas de cierta manera y una historia que ya está establecida y es conocida por todos.

Cuando Alexander McQueen presentó a Seán McGirr, su CEO, Gianfilippo Testa, habló de un lenguaje creativo propio “construyendo sobre su herencia única”. La identidad de una marca es algo que se escucha, y escucharlo toma tiempo. Sarah Burton pasó 26 años en McQueen, 13 de ellos al frente. Aprendió el ritmo desde adentro antes de que le tocara dirigirlo. 

Por otro lado, Daniel Roseberry lleva desde abril de 2019 en Schiaparelli, y llegó diciendo que le tocaba retomar donde Madame Schiaparelli lo dejó hace unos 85 años. Mantiene viva la identidad de la casa con el surrealismo, haciendo de la moda algo audaz e impresionante, una nueva generación tratando un mismo concepto con una mirada contemporánea y diferente.

Este octubre, Saint Laurent confirmó el 9 la salida de Anthony Vaccarello, después de una década. El 15, Kering anunció la de Seán McGirr en McQueen y, ese mismo día, se conoció la de Veronica Leoni en Calvin Klein. Las casas siguen pidiendo herencia y renovación al mismo tiempo. Lo que cambia de un caso a otro es cuánto tiempo se les da para entender. ¿Cuánto tiempo se le debe dar a un director creativo para escuchar y conectar con una maison?