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Esta temporada, los accesorios en la cabeza y en el pelo se han convertido en la gran revelación del styling para elevar un outfit. La novedad que se incorpora a la alineación es la "Zig Zag headband" vista por primera en Hailey Bieber quien la uso en la final de la Copa del Mundo de 2026 con una falda corta y un top negro, y ha seguido mezclando el accesorio con todo tipo de prendas, desde ropa deportiva hasta pantalones de sastrería. 

Además en la nueva campaña de Miu Miu para el otoño-invierno 2026, con Hailey Bieber como protagonista, posando mientras luce la diadema en zigzag de la marca.

En lugar de los materiales tradicionales como el plástico o el acetato, Miu Miu la reimaginó utilizando metal, logrando transformarla en una pieza de lujo, combinándola con chaquetas de cuero, mini vestidos, abrigos de piel y transparencias.

Otras celebridades como Bella Hadid han traído de regreso la tendencia con sus looks más informales y deportivos, el personaje de Alexa Demie, Maddy, llevaba una diadema en zigzag en la segunda temporada de Euphoria, abrazando la nostalgia del Y2K. Un clásico que hoy vemos en las pasarelas y en las "it girls" pero décadas antes era un básico económico de farmacia.

¿Por qué funciona? Más allá de la nostalgia, la diadema zigzag tiene algo que explica su regreso, es funcional. Su estructura en forma de peine con dientes crea volumen en la raíz y mantiene el pelo alejado de la cara sin necesidad de un peinado elaborado. Aquella solución de belleza de los 2000 que llevaban Britney Spears, Beyoncé, Paris Hilton, hasta incluso David Beckham, actualizada para una generación que hoy revive los pantalones capri, las gafas ovaladas, las sandalias de plataforma y los jeans de tiro bajo.

El futuro de la moda se construye desde la memoria, la nostalgia y de la representación de elementos que ya existieron pero que hoy evolucionan hacia un futuro más inclusivo, innovador, y sostenible.

Los diseñadores reinterpretan activamente los códigos prestados de décadas pasadas, influenciados por el deseo de algo fresco y la búsqueda de estéticas diferentes. Lo que hoy reconocemos como tendencias es casi siempre una conversación con el pasado.