Santiago Alzate
Santiago Alzate Inexmoda/Colombiamoda

La colaboración del siglo

El 2 de octubre, Colombia llevó un pedazo de sus raíces, cultura, arte y puesta en escena a uno de los escenarios más exclusivos e importantes de la historia. Por primera vez en sus 300 años de historia, la Ópera Nacional de París abrió sus puertas a una marca latinoamericana: Baobab, la marca bogotana creada por Isabella Espinosa de resort wear y beachwear.

"Del trópico a la Ópera, como nada que hayas visto antes", prometió la marca. Durante la Semana de la Moda, llegó con su colección Cruise y 52 artistas colombianos entre modelos, bailarines, músicos y cocineros. Avianca acompañó el viaje y el artista Andrés Fernández también formó parte de la colaboración.

Santiago Alzate - Inexmoda/Colombiamoda
Santiago Alzate - Inexmoda/Colombiamoda

El movimiento abrió el corazón de esta noche, llevó la mirada a cada rincón de un escenario que, por un día, se vistió de Colombia. Los bailarines del Colegio del Cuerpo de Cartagena llenaron el espacio de danza contemporánea, y entre ellos bailó Michelle Char, reina del Carnaval de Barranquilla 2026.

Entre un corredor de colores, seda y artistas, la voz de Lido Pimienta abrió un escenario musical auténtico, cargado de sentimiento y raíces honestas, orgullosas de su origen, que hoy florecen al otro lado del mundo. Con la acústica excepcional del palacio, su canto se sintió en cada rincón.

La Gran Escalera de la Ópera se vistió del Pacífico y del trópico colombiano. Telas azul aguamarina colgaban de las barandas de mármol y flores vino tinto acompañaban cada escalón, bajo la luz cálida de candelabros y espejos que extendían la grandeza del lugar.

Por ahí bajaron las modelos, todas colombianas. La colección se movía con fluidez, vestidos largos y ligeros en azul, verde y rojo, y estampados que recordaban acuarelas. Entre ellas desfilaron Luna Luque, Michelle Char y Akima, la actriz que dio vida a Rebeca en Cien años de soledad.

Santiago Alzate - Inexmoda/Colombiamoda
Santiago Alzate - Inexmoda/Colombiamoda

Los zapatos también fueron colombianos, como parte de la colaboración Damaya x Baobab: tacones de cuero vino tinto con cordones y sandalias de tiras doradas.

Uno de los momentos más conmovedores llegó al final, cuando las modelos se reunieron al pie de la escalera con los brazos abiertos, formando una sola línea de color.

Desde la puerta del Amphithéâtre, entre columnas de flores vino tinto y estatuas doradas, apareció Isabella Espinosa, la creadora de este universo, tomada de la mano de sus modelos. A los lados, las bailarinas en vestidos rojos, azules y verdes levantaban los brazos como en una celebración. Más de 20 modelos de distintos rincones de Colombia, colores vibrantes y texturas envolventes se despidieron juntos, y el aplauso llenó el palacio.

Santiago Alzate - Inexmoda/Colombiamoda
Santiago Alzate - Inexmoda/Colombiamoda

Ese momento lo convirtió el artista colombiano Andrés Fernández en una gran pintura al óleo, presentada dentro de la misma Ópera, enmarcada por telas aguamarina como las que vistieron las escaleras.

En el lienzo aparece la Gran Escalera llena de figuras en movimiento, con pinceladas sueltas en azules, verdes y dorados, los candelabros encendidos y, en el centro, un vestido rojo. La obra recuerda la esencia y el sueño de esta noche: Colombia se tomó la Ópera de París. Una pieza que quedará como testimonio de un momento histórico.

El cierre estuvo a cargo del Grupo Niche. Bajo los techos dorados del Foyer, la orquesta caleña puso a bailar a todos los invitados, y por unas horas Cali sonó en la Ópera. La fiesta terminó con Perro Negro, la discoteca emblemática de Medellín, que estuvo a cargo del after party. La noche empezó con danza contemporánea y terminó con reguetón.

Santiago Alzate - Inexmoda/Colombiamoda
Santiago Alzate - Inexmoda/Colombiamoda

La comida estuvo a cargo de Mane Mendoza, chef de Barranquilla, cuyo restaurante Manuel está en la lista Latin America's 50 Best. Sus platos trajeron a París el sabor de la costa colombiana.

Desde los icónicos balcones de la Ópera, alrededor de 350 invitados presenciaron esta puesta en escena como si fuera una función de gala. Entre ellos estuvo el diseñador colombiano Esteban Cortázar, que conoce bien lo que significa abrir un camino en París con raíces latinoamericanas. También asistió Olivia Palermo, ícono de estilo internacional y una de las figuras más reconocidas de cada temporada.

Durante décadas, la moda latinoamericana llegó a París como inspiración en colecciones ajenas. Esa noche, Colombia llegó como su propia autora, con su arte, su música y su gente, al escenario más simbólico de la ciudad.

Santiago Alzate - Inexmoda/Colombiamoda
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