Durante siglos el uso del sombrero ha trascendido de ser un accesorio a ser una representación constante y un símbolo que todos llevamos en la cabeza, que comparte la historia de quienes somos y qué representamos. El sombrero ha sido un elemento de poder, que distingue a las personas en la sociedad, los bomberos llevan casco, los chefs un gorro, las reinas una corona y aun así todos, a través de un solo elemento, revelan que hay detrás.

SER nace sobre este ejercicio de identidad: toma un objeto que ha viajado por diferentes contextos y lo devuelve a su función más pura, cargar un significado, ser heredado y ser un talismán. En la infancia de su fundadora Andrea Agudelo, el sombrero ya era protagonista, gracias al recuerdo de un abuelo que lo usaba todos los días, y lo que para ella se convertiria en una tradición, usar sombreros tipo pillbox con un look monocromatico del mismo tono, ya fuera amarillo, verde o rosado para ocaciones especiales.
La raíz de SER comienza en la búsqueda de transformar la luz y las sombras, desde tres pilares claves la moda, el arte y la música, siendo la pieza que coexiste en este universo y representa el lienzo en blanco de la expresión gracias a su función simbólica. Bajo la lectura de la marca “what 's in your head” de llevar por fuera la representación de lo que hay dentro.

El oficio que sostiene la marca son los artesanos en Colombia, Bolivia y Ecuador, además de los procesos según los saberes de cada región: en Colombia se concentran los acabados bordados y terminados, en Ecuador se tejen a mano los sombreros de paja, un proceso que puede tomar hasta cinco días gracias a su trenzado y el proceso por el que pasa la palma.
El sombrero cuenta muchísimas historias y todas conviven bajo el mismo objeto. Está el pillbox que Jackie Kennedy volvió ícono o la boina que llevaba John F Kennedy jr, el sombrero típico de paja como pieza representativa de diferentes países latinoamericanos, tejido a mano durante generaciones en comunidades artesanales. Además la creciente que posiciona los sombreros como una pieza clave de accesorio, en países que marcan la industria de la moda como escandinavia.

El Hatelier, es el espacio de personalización de la marca, basado en la idea de que cada persona pueda contar su propia historia a través de su sombrero, del mismo modo en que ese primer sombrero contó la de una familia entera. Bordado a mano, quemado, pintura, tintes naturales, y accesorios metálicos para colgar. Una expresión ante los ojos de las demás personas.
La marca colombiana representa una manifestación sobre el ser, donde se encuentra la coexistencia de la luz y la sombra. A partir de una vivencia, el proceso personal se convierte en una herramienta para llevar a los demás, donde cada persona puede contar su historia a través del sombrero.
