El Curato
El concepto de un bistro curado desde un ojo colombiano y concebido con una paleta caribeña: eso es El Curato. Creado por el chef Álvaro Clavijo, conocido por el éxito de El Chato, y el empresario gastronómico Maurizio Mancini, con alrededor de dos décadas de experiencia en el sector, El Curato nace en el Centro Histórico de Cartagena a menos de un minuto de la Casa Gabriel García Márquez.
Sus recetas son creadas con ingredientes 100 % locales desde una perspectiva contemporánea. La carta es una sinergia perfecta entre los sabores clásicos del Caribe como el suero costeño, el corozo y el pomelo, y componentes icónicos a nivel nacional como las muelas de cangrejo, los caracoles y el tucupí.

El resultado: una propuesta fresca pensada para la espontaneidad, la conexión y una experiencia culinaria que se siente profundamente íntima pero, a la vez, repleta de vitalidad.
La cocina protagoniza el interior de la casa colonial que alberga a El Curato, invitando a sus comensales a ser partícipes de cada faceta que atraviesan los ingredientes antes de llegar a su mesa. De esta salen platos como el ceviche de calamar acompañado de tabulé, los nachos de casabe con mejillones confitados y el cordon bleu de langostinos con salsa de cangrejo.

Elvia
El favorito de nuestra editora. Ubicado en Barichara, Elvia retrata a la perfección la belleza de Santander a través de su propuesta gastronómica. Este proyecto del chef Rafael Buitrago, quien trabajó bajo el mando de Clavijo en El Chato, nació como un tributo a su mamá y a su abuela. Se autodenomina «Cocina con identidad que refleja la esencia del territorio».

Elvia se encuentra en una antigua casa esquinera a un corto paseo de la plaza principal. Ahí dentro, Buitrago toma las recetas más autóctonas de la región, como las hormigas culonas y el cabro, y las eleva desde su mirada culinaria. Entre sus platos más icónicos están las croquetas de carne oreada, una ilustración perfecta de la evocación de las raíces santandereanas exaltadas bajo un lente moderno. Esta preparación se siente artesanal y fresca a la vez, encapsulando la premisa de que el vínculo entre Barichara y Elvia es innegable, tangible y genuino.

Sin embargo, una de las preparaciones más emotivas del restaurante es el postre de la casa, inspirado en la abuela de Rafael. Se trata de queso cortado en suero de leche caramelizado, acompañado de helado de panderito y espuma de limón y miel. Este plato se basa en la cuajada que ella preparaba años atrás.