La tenista Camila Osorio se enfrenta a la número 1 del mundo en el US Open

Por Gabriela Rojas Vargas

Camila Osorio — Matías Beckford

El 31 de agosto a las 10:30 de la mañana (hora colombiana), casi 24.000 personas van a llenar la cancha de tenis más grande del mundo para ver a Camila Osorio jugar contra la mejor tenista del planeta.

El Arthur Ashe, con sus 23.771 asientos, es el escenario más grande del US Open y el más grande que existe en todo el circuito. Ahí, en la primera ronda, Osorio debutará frente a Aryna Sabalenka (número 1 del mundo y bicampeona defensora del torneo) en lo que el sorteo convirtió, desde el primer día, en uno de los duelos más esperados de la jornada inaugural.

Osorio, nacida en Cúcuta, es hoy la número uno de Colombia en el circuito femenino y una de las embajadoras deportivas más visibles del país. A sus 24 años, su ranking actual, 33 del mundo, es el más alto que ha alcanzado en su carrera, y la mantiene entre las 60 mejores del planeta.

Camila Osorio - Matías Beckford

Nueva York ya la vio hacer historia una vez. En 2019, con apenas 17 años, se convirtió en la primera colombiana (hombre o mujer) en ganar un título individual de Grand Slam, al coronarse campeona junior del US Open. Ese título, dicen desde el propio US Open, sigue siendo uno de los momentos que mejor define su paso por las categorías juveniles del torneo.

Siete años después, regresa a Flushing Meadows con un reto de otra escala. Competir contra la tenista número 1 del mundo, al otro lado de la red, en la primera ronda del US Open.

Por su parte, Aryna Sabalenka llega con sus propios objetivos. Sabalenka no llega a defender poco. Viene de ganar las dos últimas ediciones del torneo y con la mira puesta en algo que muy pocas tenistas logran, un tricampeonato consecutivo.

Una tenista colombiana frente a la número 1 del mundo, en la cancha más grande que existe. Gane o pierda, desde el primer punto del domingo, el nombre de Colombia va a estar donde está la mejor tenista del planeta, y eso, sobre una cancha de casi 24.000 personas, ya es una forma de quedarse en la conversación mundial.