Si Jonathan Anderson es conocido por ser algo, es por ser un visionario. No solo en la manera que crea colecciones y universos alrededor de una marca, sino también en la manera que eleva una casa de moda. Esto se puede decir de su nuevo proyecto en colaboración con A24, una alianza inesperada pero que al mismo tiempo tiene coherencia.
Anunciaron el comienzo de una alianza que durará dos años. Esta colaboración incluye cine, teatro y hasta eventos en vivo, en la que la maison se convierte en el socio principal del Cherry Lane Theatre, el teatro off-Broadway de casi 100 años que A24 reabrió hace apenas un año.
La alianza se inauguró ahí, con una noche que celebró la historia del teatro. Se presentó Both Ends, una actuación única de Justin Vivian Bond, producida y dirigida por Zack Winokur e inspirada en Edna St. Vincent Millay, poeta, dramaturga y una de las fundadoras del Cherry Lane.
Jonathan Anderson diseñó el vestuario. Bond llevó una pieza de archivo de Paul Poiret, el legendario diseñador que solía vestir a Millay y que inspiró la colección Dior Invierno 2026 de Anderson.
Además, la alianza entre Dior y A24 apoyará talento consagrado y emergente con programación en cine, teatro y moda, junto con oportunidades para estudiantes que quieran dedicarse al oficio.
Muchos se preguntan, ¿por qué? ¿Cuál es el objetivo, el propósito de la alianza? Jonathan Anderson aclara que no se trata de vender un bolso en pantalla, sino de construir credibilidad frente a una nueva generación. Para esto, A24 le abre camino a Dior a trabajar con nuevos talentos, a abrirse a nuevos públicos. Mucha de la identidad de casas de moda como Dior se basa en la nostalgia, en el pasado. Jonathan Anderson está usando ese pasado, al igual que el aporte añadido de A24, para llegar a otras generaciones.
A24, por su parte, es la productora detrás de películas como Hereditary, Moonlight y The Lighthouse, conocida por darles libertad creativa total a sus directores. Hoy vale miles de millones, pero sigue vendiéndose como el "cine indie" de calidad.
El lujo lleva tiempo buscando la manera de llegarle a la generación Z a través del entretenimiento. Por ejemplo, Saint Laurent Productions respaldó Emilia Pérez en Netflix, y Lancôme es hoy el socio oficial de belleza de El Diablo Viste a la Moda 2. En el caso de Dior y A24, van por ese camino. Con una estrategia en la que están conscientes de que la cultura pop y el cine son, ahora mismo, el camino más corto hacia una audiencia que ya no llega a las casas de moda de la manera tradicional.
Mucho antes de que existiera la Generación Z, la alta costura se apoyaba en el mundo del espectáculo. Paul Poiret fue de los primeros couturiers en diseñar vestuarios de teatro con producciones como Le Minaret en 1913. Paralelo a esto, Coco Chanel financiaba y diseñaba vestuario para los Ballets Rusos de Diaghilev.
Ya en la actualidad, Anderson ha hablado de la manera de hacer dialogar algo viejo con lo que está pasando hoy en día. Esa es la forma de encontrar un balance entre mantener el ADN de una casa como Dior y también incorporar la modernidad. Esta nueva alianza entre la casa de moda y A24 ofrece el ambiente perfecto para experimentar, abrirse a nuevos círculos y reinventarse.