Para nadie ha sido secreto que Colombia se ha consolidado ante la mirada global como una cuna para la creatividad, moda y cultura. Desde colecciones debutando en las pasarelas internacionales de Nueva York o París, hasta expansiones globales de marcas que nacieron en talleres bogotanos que hoy se venden en Barcelona, la moda colombiana se respira en diferentes rincones del mundo, pero antes de viajar, esta se construye en casa.
Esta es la lección que nos deja Feria EVA, donde más de 500 marcas emergentes se reúnen para demostrarnos que la próxima capital creativa no se importa, se arma desde adentro. Desde el pasado 10 de septiembre y hasta este domingo 13, y en una segunda fecha del 17 al 20 de septiembre, el Parque de la 93 alberga una variedad de propuestas de joyería, accesorios, moda y objetos de deseo que, en lugar de imitar aquello que ya existe afuera, nombran lo que ya somos.
Entre estas, algunas destacadas son:
Sol y Neptuno
La marca de Medellín apuesta por tratar el denim como un textil ancestral, resultando en piezas de edición limitada inspiradas en la mitología del Sol y el agua como origen de la vida. Sus procesos artesanales dejan lavados únicos e irrepetibles que evolucionan con el tiempo; cada prenda vive y cambia junto a quien la viste.
Escribana
Escribana mantiene vivo un oficio que, en medio de la era digital, lucha por prevalecer: escribir a mano. Aquí cada cuaderno, cada tarjeta se convierte en una manifestación de identidad propia y creatividad, valorando lo tangible y lo orgánico. Más allá del papel, Escribana convierte cada regalo en un gesto de intención, como sus Velas de Pausa, hechas con cera de abeja y pensadas para durar 30 minutos: el tiempo perfecto para pausar el tiempo.
Marea Magdalena
Bajo la filosofía de que cada complemento narra una historia repleta de personalidad, Marea Magdalena elabora bolsos y cinturones con cuero artesanal. Ninguna pieza sale igual a otra: los tonos varían de una pieza a otra, y la pátina que se forma con el tiempo termina por convertir la identidad en firma.
Seis Sentidos
Seis Sentidos es una marca familiar que nace en Popayán, donde las fibras naturales se transforman en mochilas, bolsos y cinturones hechos a mano. Su propuesta oscila entre preservar la tradición artesanal e intervenirla bajo un lente innovador. El resultado es la transformación del cuero y la lona en piezas cotidianas y atemporales.
La pieza que mejor resume esa filosofía, sin embargo, no lleva cuero: es una cartera de edición especial tejida a mano en chaquira checa por artesanas del Pacífico colombiano, sobre una base de terciopelo, una prueba de que la marca no se limita a un solo oficio, sino a una forma de entender el territorio.
A esta lista se suman otras marcas que también dejaron huella en esta edición, como Alda & Romera, Agybo, Palms Capra y Kynd.
Porque, al final, esa es la lección que nos deja esta edición de EVA: la moda y la creatividad colombiana no solo viajan bien, sino que se construyen bien desde la raíz, ya sea en un taller, una mesa de trabajo, un stand o un showroom.
La próxima capital creativa no se importa. Se arma desde adentro, y esta semana, se armó aquí.