Halloween es la noche ideal para dejar la imaginación correr, y utilizar la moda para transformar o imaginar una versión más grotesca, elegante o exagerada de uno mismo. La cultura pop es el mejor moodboard de inspiración para un disfraz inolvidable, y es que la moda, el cine y la música han creado looks icónicos que han quedado en la memoria colectiva.
Desde el estilo gótico hasta el haute couture, existe un sinfín de referencias para tomar nota y hacer de tu disfraz muy chic pero accesible y creativo. A continuación, analizamos por qué estos looks se convirtieron en fenómenos culturales y cómo recrearlos.
Mia Wallace de Pulp Fiction
Con un vestuario diseñado por Betsy Heimann, la estilista combinó una simple camisa blanca, un pantalón sastre negro y un peinado bob, convirtiéndose en uno de los disfraces más reconocibles en el cine. Más allá de la simpleza del look, la fascinación viene por lo que es Mia Wallace: una misteriosa e intocable mujer en un mundo de criminales. Su look effortless es muy propio de la década de los 90s, cuando dominaban outfits minimalistas. Personificar a Mia no es solo inspirarse en una película de culto, sino proyectar una actitud sofisticada.
Cómo recrearlo: Utiliza una camisa blanca holgada, pantalón negro capri, una peluca bob negra, y completa con el detalle de uñas en color vino.
Britney Spears en I’m a Slave 4 U (VMAs 2001)
La transición de estrella juvenil a princesa del pop para Britney Spears fue definida por su icónica presentación en los MTV Video Music Awards 2001. Un top verde esmeralda, shorts drapeados y una serpiente (nada más y nada menos que una pitón) en sus hombros, se convirtieron en uno de los outfits más reconocidos en la historia. Un look completamente Y2K, recrearlo es volver a un tiempo donde el pop era audaz, maximalista y controvertido.
Cómo recrearlo: Utiliza un top o bikini verde, shorts con pedrería, peinado con ondas, y como detalle final, una serpiente falsa.
Pearl de Pearl
El horror psicológico es sinónimo de Halloween, y uno de sus máximos referentes modernos es Pearl. La jovencita de granja que desea ser una estrella de cine se viste inocentemente: un vestido rojo de época, trenzas, y cómo no, un hacha en mano. Y es que Pearl representa el female rage, aquella mujer compleja que por conseguir lo que quiere es capaz de mucho y más. El cine de terror ya no se reduce a personajes femeninos inocentes; las muestra más humanas y complicadas conforme a los tiempos que se viven.
Cómo recrearlo: Utiliza un vestido rojo de manga larga y cuello alto, el cabello recogido, y complementa con un hacha de juguete.
Alexander McQueen (No.13, 1999)
La moda dejó de ser simplemente prendas, y se convirtió en una performance. Si hoy se ven propuestas impresionantes que hacen de las pasarelas una experiencia, es por lo que McQueen hizo en su colección de primavera/verano 1999. El final protagonizado por Shalom Harlow sobre una plataforma mientras dos piezas mecánicas pintaban su vestido blanco, fue el momento que la moda se convirtió completamente en arte, uno que cuenta una historia a través de diferentes elementos. El mensaje de McQueen era representar la fragilidad humana con el auge tecnológico del siglo 21, una performance viva que sigue igual de vigente.
Cómo recrearlo: Utiliza un vestido blanco sin mangas salpicado con colores oscuros, un cinturón como apoyo del busto, cabello despeinado y un maquillaje simple.