El 5 de octubre, bajo una bandada de aves iluminadas suspendidas en el Grand Palais, el director creativo de Chanel, convirtió a la golondrina y al vencejo en los grandes símbolos de la colección; asociadas al movimiento, la ligereza y, sobre todo, la libertad, adelantaban el concepto alrededor del cual Matthieu Blazy construyó su nueva visión para la maison.
“A lo largo de sus vidas, las mujeres se convierten en múltiples versiones de sí mismas, distintas caras de una misma moneda” explicó Blazy en las notas de la colección.
La multiplicidad se convirtió así en el punto de partida de la colección: las distintas facetas que Gabrielle Chanel adoptó a lo largo de su vida y las identidades que construyó hasta dar forma a la figura de Chanel. Blazy dejó en esta presentación algo claro, Primavera/Verano 2027 no es un ejercicio de nostalgia ni una reconstrucción histórica, sino una reinterpretación de ese legado desde el presente. En lugar de reproducir literalmente los archivos de la casa, el diseñador utiliza sus códigos como un lenguaje que puede desmontarse, mezclarse y volver a construirse. Pasado y presente conviven durante todo el desfile, planteando una Chanel que reconoce su historia sin quedar atrapada en ella.
DEL ARCHIVO AL CUERPO
La colección comienza casi desde lo más íntimo: la ropa interior.
El primer look, ligero y prácticamente transparente, apareció acompañado por un objeto excepcional: el 2.55 personal de Gabrielle Chanel, recuperado de los archivos de patrimonio de la maison. Un gesto que establece desde el inicio el diálogo entre la mujer que fue Gabrielle y la institución que posteriormente se convertiría en Chanel. A partir de ahí, Blazy recorre diferentes momentos y códigos asociados a su vida; prendas que funcionan como una segunda piel, siluetas de cintura baja, referencias al vestuario masculino, vestidos fluidos, transparencias y nuevas interpretaciones del clásico tailleur.
En lugar de seguir una cronología estricta, las épocas parecen superponerse. Elementos de distintas décadas aparecen juntos, como sucede en un armario real; el pasado deja de ser una referencia distante para convertirse en material de uso cotidiano.
EL TWEED APRENDE A MOVERSE
Uno de los desarrollos técnicos más importantes de SS27 llega precisamente a través de uno de los materiales más reconocibles de Chanel: el tweed. Blazy introduce el llamado “smocked tweed”, una construcción elástica que permite que el tejido se expanda, se adapte al cuerpo y acompañe su movimiento.
La innovación resulta especialmente significativa porque recupera uno de los principios que definieron la manera de vestir de Gabrielle Chanel, liberar el cuerpo. Aquí, el tweed deja de funcionar únicamente como símbolo visual de la casa para convertirse en algo más flexible, ligero y físico. El cuestionamiento constante de Blazy en sus colecciones es el de no cambiar un código por otro, sino preguntarse qué puede hacer hoy un código creado hace décadas.
ENTRE LO MASCULINO Y LO FEMENINO
La tensión entre ambos universos vuelve a aparecer a lo largo de la colección. La sastrería de líneas masculinas convive con vestidos transparentes, prendas íntimas expuestas, faldas de tul y siluetas mucho más delicadas. Los clásicos conjuntos de tweed aparecen desestructurados, con bordes sin terminar, proporciones alteradas y combinaciones inesperadas.
También hay espacio para el color y el print. Materiales intensos, estampados animales y superficies bordadas rompen con cualquier idea demasiado correcta de la elegancia Chanel. Blazy parece menos interesado en definir cómo debería ser “la mujer de la marca” que en aceptar que puede ser muchas mujeres simultáneamente.
CONTANDO LA HISTORIA
Si la colección habla de distintas identidades, los bolsos funcionan casi como objetos que atraviesan esas vidas.
El 2.55 histórico que abre el desfile reaparece hacia el final, mientras nuevas interpretaciones del flap bag conviven con diseños más experimentales. Entre ellos aparecen los cloud bags, bolsos que parecen llevar las marcas del paso del tiempo, y un minaudière convertido en una pequeña jaula de la que los pájaros han escapado.
Es probablemente una de las imágenes que mejor resume la colección. La jaula permanece y los pájaros ya no están dentro.
CHANEL LEVANTA EL VUELO
Un año después de presentar su primera colección para Chanel, Matthieu Blazy parece cada vez menos interesado en demostrar que conoce los códigos y está más dispuesto a utilizarlos como materia prima. SS27 no intenta decidir cuál de todas las versiones de Gabrielle Chanel es la verdadera; hace exactamente lo contrario, acepta que todas pueden existir al mismo tiempo.
La transparencia y el tweed. Lo masculino y lo femenino. El archivo y la innovación. El 2.55 original y un bolso que todavía no tiene historia. Esta es lo más inspirador de la nueva etapa de Chanel; porque para mantener vivo un legado no basta con conservarlo, también hay que darle espacio al movimiento.